In memoriam
7-Noviembre-2013
Si soy sincera, nunca pensé que podría extrañarte tanto. Muy seguramente, porque nuestra relación tenía una naturaleza efímera, eran encuentros de corta duración. Lo que nunca me percaté, hasta ahora que ya no "estás", es que si bien eran cortos, también siempre fueron constantes y cálidos. Una sonrisa, un "buenos días", un "cómo vas", un "cómo estás". Si nos ponemos conductistas, lo que importaba no era el estímulo, sino la respuesta.
Y es justamente ahí dónde te extraño. En la sonrisa cálida y la pregunta sincera. Lo importante siempre fue la respuesta. A simple vista, mi cotidianidad no ha cambiado radicalmente, nuestra normalidad siempre encuentra una manera de invadirnos. Pero sí pongo atención, hay un momento preciso cada lunes, miércoles y viernes; en la fila donde siempre nos encontrábamos, donde se te extraña, donde haces falta. Te extraño justo a las nueve de la mañana.
Por todo lo que tu ahora "ausencia" me ha permitido aprender, no puedo hacer algo más que darte las gracias. Acá dónde haces falta, nos las hemos ingeniado para no dejarte ir. Y creo que lo seguiremos intentando por mucho tiempo. Sin ser, siempre estás. Gracias Rafa.
